1.ACTUACIÓN ADMINISTRATIVA Y SOCIAL POR PARTE DE LA FAMILIA ANTE SITUACIONES DE ACOSO ESCOLAR
¿Nos cambiamos de centro?
Es una decisión muy importante que no se puede tomar a la ligera.
Desde luego que, se comprende perfectamente a las familias que lo han hecho pero antes de que los niños que sufren acoso escolar salgan del centro educativo, en el que no han hecho nada y tengan que abandonar su colegio porque les agreden es forzoso reparar el daño.
No deberían irse a otro centro así, los niños que sufren las agresiones pueden llegar a entender que la solución es esa y nos llevamos al niño que ha sufrido o sufre este tipo de situaciones con un trauma y además, tiene que empezar de cero en otro centro educativo en el que puede llegar a encontrar lo mismo.
Se debería solucionar en el mismo centro educativo porque si no el acoso escolar solo va a ir en aumento, como está pasando.
La familia debe actuar inmediatamente en todas las alternativas a su alcance, como son: a nivel administrativo, a nivel social y a nivel psicológico/emocional.
A nivel administrativo
En este apartado es necesario que todo esté por escrito, para que haya constancia de todo esta situación. Incluso, se pueden levantar actas en todas las reuniones (solo recordar que las actas deben ser imparciales, entre otras cosas)
-si el centro educativo no ha comunicado a la familia que se estaba dando esta situación, nos deberíamos preguntar ¿Cómo es posible que no se haya detectado? ¿se está confundiendo con un conflicto?
-de cualquier forma, deberíamos solicitar al centro el “Protocolo de actuación contra el acoso escolar” para saber en qué se encuentra la familia dentro de ese protocolo.
-deberíamos solicitar el marco normativo en el que la familia está incluida, por ejemplo el “Plan de Convivencia” de nuestra Comunidad para saber qué tipo de procedimiento seguir según la calificación de la conducta del niño o niña que agrede y qué alternativas existen.
-e iniciar el procedimiento administrativo correspondiente (por ejemplo, en Valencia el denominado TRÁMITE Z) para ponernos en contacto con Inspección Educativa y solicitar su amparo, presentar denuncia policial o judicial a Fiscalía de Menores y Cuerpos de Seguridad. En el caso de que hayan existido lesiones, sean de mayor o menor entidad, acudir al centro de salud para que realicen el correspondiente parte, que a su vez provocará el inicio de actuaciones de oficio.
A nivel social:
-sería positivo que la familia diera a conocer la situación al resto de familias de la misma aula de su hijo/a ( si es que aún no lo saben por sus propios hijos) por dos motivos:
1. el resto de niños pueden normalizar una situación de acoso escolar, e incluso pueden unirse al que agrede por ejemplo, por su propia seguridad y no ser del bando de los que agreden. Todos sabemos lo peligroso que es la necesidad de aceptación del grupo.
2. Porque en teoría, todos estamos en contra del acoso escolar.
¿Esto quiere decir que se excluya al niño que agrede? No, de hecho el niño que agrede puede contar con un apoyo de una Unidad Externa como puede ser la Unidad Especializada de Orientación que le va a ayudar a la reconducción de su conducta. Sin embargo, el agredido, al que se le ha generado el daño, el que no ha hecho nada, el que tiene miedo de ir al colegio (el otro niño no tiene ese miedo puesto que nadie le ha agredido) NO TIENE EL APOYO DE UN PSICÓLOGO CLÍNICO en el centro, que es el que necesitan. Los gabinetes psicopedagógicos no están para esto. Y que sepamos no existe la figura del PSICÓLOGO CLÍNICO EN LOS COLEGIOS.
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