Detección del Acoso Escolar en el ámbito escolar y en el ámbito familiar.

 

¿Quién puede detectar el acoso escolar?

1.     En primer lugar, quien lo presencia en el centro educativo, por ejemplo:

- otros compañeros de la misma clase o del centro educativo.

    Si un niño se lo comunica a: una profesora, profesor, monitor de patio; en primer lugar, es beneficioso y necesario reforzar de manera positiva lo que ha hecho. Es decir, ha presenciado una situación no adecuada y ha ido a un adulto a comunicarla. En segundo lugar, es que ese niño tiene que ver que hay una reacción en el adulto y que su testimonio ha servido para algo.

    Si no se le refuerza y si no hay respuesta, probablemente, la próxima vez que presencie algo… no lo comunique porque piense que no sirve para nada.

    Esto es un trabajo para realizar por parte de todas las familias; quizás la situación de acoso escolar, en ese momento, es solo a un niño pero lo presencian otros y pueden llegar a normalizarlo.

-También lo pueden estar presenciando monitores o profesores y deberían de actuar de manera inmediata.

2. ¿Y si no se presencia? ¿Cómo lo puede detectar la familia?

    En este caso, nos encontramos dos vías. En cualquiera de las dos puede que el niño o la niña muestre algún tipo de comportamiento distinto a su comportamiento habitual.

    Bien porque el niño/a que sufre esta situación lo cuente de manera abierta.

    Bien que el niño/a no lo cuente. Si no lo cuenta, ¿a qué debemos estar atentos? (todo esto puede variar mucho según el niño/a) Entendamos que, para los niños/as que sufren esta situación, es una situación completamente aterradora.

-un cambio en su comportamiento: que esté más triste, que esté más nervioso, que esté enfadado, que tenga cambios de humor, que tenga explosiones de ira o rabietas fuertes o se muestre agresivo, que se aísle.

-que ponga excusas para ir al colegio o que realmente se encuentre mal si tiene que ir al colegio porque le suponga una situación estresante.

-que, directamente, tenga miedo de ir al colegio y/o que muestre miedo por cosas inusuales.

-insomnio, pesadillas, miedo de dormir solo, retroceso en el control de esfínteres.

-que le moleste la ropa o las zapatillas. Irritabilidad.

-en caso con niños con TDAH, puede que no paren de correr para regularse (no hay que confundir con la felicidad).

-si va al colegio no quiere separarse de quien lo lleve, su padre o su madre (esto no es ansiedad por separación si solo ocurre cuando va al colegio y antes no pasaba, esto es ansiedad pero por entrar en colegio o aula).

-que se autolesione.

-baja autoestima lo que puede ir unido que su rendimiento escolar bajo.

    En definitiva, comportamientos que el niño/a no tenía antes, un cuadro de estrés postraumático que debe atenderse de manera inmediata por profesionales expertos que deberán ser externos, ya que, de momento, los centros escolares no cuentan con psicólogos clínicos.

 



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