Resulta curioso que todo el mundo veamos con claridad la realidad de este tipo de maltrato y, sin embargo, en el caso de la violencia o acoso escolar, resulte tan complicado identificarlo, detectarlo y actuar correctamente subsanando el daño. Antes de continuar, es vital hacer una aclaración. En los casos de violencia escolar existen agresores/as (en cuanto que realizan la acción de agredir), agredidos/as (en cuanto que reciben la agresión) y espectadores (testigos directos de la situación). En lo referente a los agresores/as, aunque ya hicimos una reflexión en un post anterior relacionado con “Identificar no es etiquetar”, es necesario tener en cuenta que, en el entorno escolar, los/las agresores/as pueden llegar a ser víctimas, a su vez, de algo que ocurra en su propio entorno o puede que no. Lo que está claro es que si no se trata, de ser agresor/a en el entorno escolar, pasará a ser agresor/a en otro tipo de entornos. Así que, lamentablemente, todo está relaciona...