¿Qué es el Buenismo o Sociedad Friendly?
¿Qué es el BUENISMO o SOCIEDAD FRIENDLY?
Según la RAE, el buenismo es la actitud de quien ante los conflictos, rebaja su gravedad, cede con benevolencia o actúa con excesiva tolerancia.
Esta tendencia social edulcorada, ingenua y anestesiante de la realidad, se vale de tres vías de argumentación: la solidaridad, la tolerancia y el diálogo…un combo aparentemente maravilloso e indiscutible.
Habría que distinguir entre ser bueno/a: empático, coherente, humilde, bondadoso/a y ser buenista. Una persona buenista cree que la mayor parte de los problemas pueden resolverse mediante el diálogo, la tolerancia y la solidaridad. Prácticamente una actitud buenista roza lo “etéreo”y denota una cierta superioridad moral con respecto al resto, ya que parece estar por encima de todo independientemente de que sus acciones sean o no beneficiosas para la sociedad. ¿Entonces?¿ Un buenista prioriza el bienestar social o su ego?
Desde esta base buenista nace el pensamiento de una parte la Comunidad Educativa que intenta cautivar con la idea de una sociedad friendly dentro de los centros educativos y que algunos la llegan a denominar enfermedad social o infantilismo.
Precisamente en nuestro caso, afrontar una situación de acoso escolar desde una perspectiva buenista (diálogo, tolerancia…), carece totalmente de empatía hacia el niño que ha sufrido agresiones ya sean físicas, emocionales o psicológicas y lo revictimiza al ser tratado de la misma forma que al niño que lo ha agredido.
¿La perspectiva buenista carece de empatía entonces?
Cuando se dan situaciones de acoso escolar es una barbarie equiparar a agresor y agredido poniéndolos en el mismo punto para que resuelvan sus “diferencias”, forzando al niño que ha recibido el daño al lado de quien lo hostiga “menos recomendable aún es utilizar procedimientos de mediación, incurriendo habitualmente quienes lo intentan en una victimización secundaria, al poner en igualdad a ambas partes víctima y hostigador” Fuente: Como prevenir el acoso escolar. I.Piñuel y O. Cortijo.
Vaya, paradójicamente, parece que el buenismo no es bueno.

Es prácticamente lo mismo que la negación y ambas entrarían en técnicas de manipulación. Algo muy tóxico. Es más, intrínsecamente el victimario o acosador disfruta de cierto privilegio, un aura de superioridad, un sesgo en el que si es más fuerte es porque la naturaleza así lo quiere. Algo le habrá hecho la víctima. Sin darnos cuenta estamos cargados de conductas programadas que nos hacen alinearnos con el fuerte mientras que ponemos distancia con la víctima. Salvo que una entidad superior, un juez por ejemplo, dicta sentencia en contra. Entonces por el efecto de la bata blanca, todos nos ponemos de parte de la víctima. Arañamos la estupidez.
ResponderEliminar